Moderna contra Pfizer: dos vacunas similares en cuyas diferencias puede estar la clave del éxito

Carmen Álvarez Domínguez, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

Existen dos vacunas contra la COVID-19 compuestas a partir de ácidos ribonucleicos mensajeros (ARNm) que se encuentran en la fase 3 de los ensayos clínicos. Una de ellas es la desarrollada por la compañía biotecnológica de EE. UU. Moderna en colaboración con el Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas, que acaba de presentar los resultados intermedios de su ensayo. En ellos se asegura que la eficacia del compuesto es del 94,5 %.

Estos datos tan esperanzadores indican que detectaron 95 casos de COVID-19 entre los voluntarios del ensayo. De estos, 90 casos pertenecían al grupo placebo y 5 al grupo vacunado, lo que explica la eficacia de casi un 95 %. También indicaron que 11 de los casos del grupo placebo fueron “graves”.

Estos datos son aún más prometedores que los de Pfizer/BioNTech. No solo porque su eficacia fue del 90 %, sino porque no han indicado cómo fueron los casos detectados en el grupo placebo (leves, graves o asintomáticos). En cualquier caso, y dadas las dudas que inicialmente tenía la comunidad científica sobre que esta nueva tecnología fuera eficaz, las expectativas científicas y de la sociedad son muy altas. Todos esperamos que cuando se acabe el ensayo clínico y se comercialicen puedan dar una buena protección.

¿Qué diferencias y similitudes hay entre la vacuna de Moderna y la de Pfizer?

Ambas vacunas cuentan con varias similitudes. En primer lugar, su fórmula se basa en la misma tecnología. Usa ARNm para producir la proteína S del SARS-CoV-2.

En segundo lugar, y en ambos casos, este ARNm está encapsulado en nanopartículas de lípidos. Estas protegen al ARNm de la degradación, mantienen su integridad y favorecen su fagocitosis para que las células que inician las respuestas inmunitarias las pueden captar con más facilidad. Dado que se pueden unir a receptores de vesículas internas que amplifican las señales, estas vacunas generan una respuesta inmune muy fuerte.

La tercera similitud es la vía de administración, intramuscular. La cuarta es el número de dosis, dos.

Por último, los efectos secundarios que ambas han presentado son muy leves: ciertas molestias e hinchazón en el sitio de inmunización, pequeños síntomas tipo gripe, dolores de cabeza y ligera fatiga.

Sin embargo, las vacunas de Moderna y Pfizer también presentan diferencias sutiles.

Diferencias en su diseño estructural

Aunque el objetivo del ARNm de ambas vacunas es producir la proteína S, esta tiene dos partes o subunidades. La S1 contiene la región de unión al receptor celular de entrada del virus SARS-CoV-2, mientras que la S2 ayuda a que se produzca la fusión entre el virus y la célula y comience la infección.

El ARNm de la vacuna de Moderna/NIAID (denominado mRNA-1273) produce una forma estructural de la proteína S que es justo anterior a la fusión del virus a la membrana y contiene intactas ambas subunidades S2 y S1. La de Pfizer (denominada BNT162b1) produce solo la subunidad S1 que se une al receptor, dominio que se llama RBD.

La consecuencia es que el tipo de respuestas inmunológicas que ambas estructuras ARNm originen pueden ser ligeramente diferentes, tanto en los anticuerpos que generen como en las respuestas celulares.

Diferencias en la formulación de la vacuna

Mientras la vacuna de Moderna/NIAID no incluye en su formulación ningún adyuvante que amplifique la respuesta inmunológica, la de Pfizer/BioNTech sí lo hace. Aun así, la formulación no ha sido indicada en los datos metodológicos que han compartido con la comunidad científica.

En principio, que se pueda lograr una buena eficacia de vacunación con ambas formulaciones podría indicar que una vacuna es algo más potente que la otra. Esto deberá verse una vez hayan concluido los ensayos clínicos completos y se pueda saber a en qué grupos funciona mejor una y otra.

Diferencias en el espaciado de las dosis

La vacuna de Pfizer/BioNTech consiste en dos dosis que están espaciadas 21 días. Las de Moderna/NIAID son también dos, pero espaciadas en 4 semanas.

En principio no es mucha la diferencia, ni es previsible que esto cause resultados distintos.

Diferencias en su conservación

Otra de las diferencias que ambas presentan es su conservación. Mientras que la vacuna de Moderna/NIAID se puede conservar en condiciones de refrigeración durante una semana y es muy estable a temperatura de -20 ⁰C hasta unos 6 meses, la de Pfizer/BioNTech presenta una temperatura de conservación de -75 ⁰C, lo que en principio dificulta algo su transporte e implica que se tendrá que pensar en ciertas formas de poder solventar esta incomodidad. También habrá que ver la posibilidad de que se pueda distribuir en países en los que estas condiciones tan extremas de conservación no estén disponibles.

En ambas quedan preguntas por contestar: ¿cuánto dura la inmunidad? ¿qué aspectos de la enfermedad Covid-19 se previenen?


Carmen Álvarez Domínguez, Bioquímica y bióloga molecular, profesora de Procesos Sanitarios en la Facultad de Educación e investigadora en Inmunoterapia, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Nicolás Lavadohttps://48horasmagazine.com
Por Nicolás Lavado. Siempre hay, al menos, dos formas de hacer las cosas. Yo procuro elegir siempre la más creativa posible. Apasionado del marketing, de la comunicación, del social media, de la música en vivo y, por supuesto, de mi tierra, Extremadura.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Patrocinador

Lo más reciente

Aumenta el número de reservas ‘online’ en hoteles para el mes de julio

El 70% de las reservas que estaban hechas antes del estado de alarma se han mantenido

Amazon Prime Video aumenta su oferta con los nuevos video channels

Amazon Prime Video ha presentado esta semana un completo a su oferta visual con el que pretende acercarse al catálogo de Netflix, la gran...

Cinco consejos para aliviar el enganche de los adolescentes a las pantallas tras el confinamiento

Antes de la llegada de la COVID-19, las estadísticas anuales nos señalaban un aumento del uso del teléfono móvil a edades cada vez más tempranas

Cómo retomar la actividad física sin lesionarte

Con el comienzo de la desescalada, se tiene la oportunidad de volver a la calle a pasear y realizar actividad física. Sin embargo, después de 50 días de confinamiento se requiere paciencia y esfuerzo para retomar las rutinas deportivas. Antes de volver a la actividad normal hay que prepararse para evitar consecuencias que terminen dañando el cuerpo; por ello, Clínica Rozalén, expertos en fisioterapia y rehabilitación dan las pautas para retomar la actividad física tras la cuarentena

Bunbury ofrece gratis ‘El camino más largo’, el documental de su gira estadounidense de 2010

El audiovisual estará disponible para su visualización online gratuita, solo durante este fin de semana